Toxina botulínica en el tratamiento de la depresión

La depresión es una enfermedad muy frecuente y que a su vez produce un inmenso malestar, tanto en el paciente como en su entorno. Es por ello que en los últimos años se está investigando sobre nuevas alternativas de tratamiento, con el fin de conseguir una mejor recuperación de los pacientes. De todos los tratamientos ensayados, uno que ha mostrado una eficacia nada desdeñable, es el uso de la toxina botulínica (lo que todos conocemos como "Bótox"), y así lo reflejan los diferentes estudios publicados en revistas científicas.

A priori se podría pensar que cualquier tratamiento que mejore el aspecto físico, mejora la autoestima y, por consiguiente, el estado anímico. Pero sin embargo, la administración de toxina botulínica en el entrecejo ha demostrado superioridad frente a otros tratamientos estéticos.

La explicación de esta eficacia se basa en la teoría de que "si no se puede expresar una emoción, ésta se acaba extinguiendo". De esa forma, al relajar los músculos del entrecejo, se consigue eliminar esas arrugas que se marcan más cuando estamos enfadados o tristes, y parece ser que esa dificultad para expresar con los gestos el enfado o la tristeza, es lo que acaba produciendo esa mejoría en el ánimo.

La ventaja de este tratamiento es que además se puede combinar con los tratamientos antidepresivos habituales, aumentando la eficacia de los mismos.

Dado que en Psicoestética Divina Mente estamos convencidos de que la belleza TAMBIÉN está en el interior, este hallazgo nos parece de una gran relevancia, puesto que consideramos que es importante tener un estado anímico adecuado para que ello se refleje en la belleza que proyectamos.

Entradas recientes
Síguenos
  • Facebook Basic Square